martes, 28 de junio de 2005

La voz del consumidor (episodio I)

Inspirada por el día del marketing, me acordé que tengo varias anécdotas al respecto. Les cuanto aquí un par de experiencias recientes, a medida que me vaya acordando o me vaya pasando algo interesante voy publicando.
En realidad ya tenía alguno publicado en www.livra.com, pero ultimamente no han agregado categorías ni nuevos productos, al menos en lo que a alimentos se refiere.
En fin, lean y si les quedan dudas, prueben y despues me cuentan.

NESCAFE 40º Aniversario: la lata imposible
Amo el café. Y sobre todo el Nescafé instantáneo. La edición 40º aniversario viene en una coketa latita con tapa plástica. La compré porque en la góndola del Carrefour no había el frasco más chico, que es el que suelo comprar, solo había sobres de 50 grs. y el frasco grande; además, el precio era proporcional a su tamaño. Pero lo que más me había llamado la atención era la presentación: "Ay ke simpática latitaaa", y al carro. Ya en casa, me dispuse a disfrutar de una buena dosis de cafeína, asi que saqué la susodicha latita del aparador y... ah, bueno... esto como merde se abre?? La tapa, que parecía ser a rosca, resultó ser a presión, pero estaba taan dura que tuve ke introducir una paleta para hacer "palanca" y sacarla. Bueno listo, tal vez estaba dura por ser la primera vez ke la abro, la próxima se va a aflojar un poco más. Nah, minga! Cada vez ke kiero tomar café tengo que utilizar el método de la palanca con un cuchillo sin filo, que es el único método que funciona, porque probé hacer presión contra el borde de la mesada y los granulos de café salen volando, ídem metiendo las uñas en el borde y tirando hacia afuera (sí, se me kebraron dos uñas). En fin, en qué pensaron cuando inventaron este recipiente? O necesito un curso práctico para abrirlo sin romperme las uñas y sin ke se me caigan los granulos en el piso?
> Conclusión: Vacié el contenido neto en un frasco vacío y limpio, con tapa a rosca, que se abre y se cierra como Dios manda. Y la lata kedó vacía en el fondo de la alacena, aguardando un nuevo destino.

CINEMARK: El tamaño sí importa
Vieron que en la factura de Edesur vienen unos cupones para ir a los cines Cinemark con descuento, $8 cualquier día y te regalan los pochoclos. Ya había ido otras veces, pero cuando canjeás el ticket de los pochoclos te daban un conito así de chikito que no te alcanzaba ni para las propagandas del inicio de la función. Bueno, la semana pasada fui aprovechando la promo y en principio no tenía intención de canjear el ticket de los pochoclos, pero sentí el olorcito y de solo imaginar morderlos crujientes y calentitos, me salí de la fila y fui derecho a la caja. Al ratito la vendedora me pone delante una bolsa de papel, tamaño Junior, rebosante de pochoclos salados. Oia, pensé, no se habrá confundido de ticket? Se le habrán terminado los conitos de papel? O me vio cara de hambrienta? Porque en proporción, en la bolsa aunque sea chica entra el contenido de 3 o tal vez 4 conitos. En fin, sin pensarlo demasiado y con el corazón contento me encaminé a ver Episodio III (sí, el argumento era bastante previsible, pero ningún fanático ke se precie debe dejar de ver el final de la saga).
> Conclusión: Ahora voy al cine más seguido, con la promo el precio de la entrada sigue siendo accesible y además no te morís de hambre durante la función. Así da gusto!

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