miércoles, 22 de noviembre de 2006

El papelón del año

Ay doña Rosa, no es justo que al final de un día muy ocupado, con mucho calor y cortando clavos para llegar a horario, me pase algo tan avergonzante como esto! ¿Que qué me pasó? Tráigase unos mates que le cuento:

Weno, como le decía, venía cortando clavos desde Belgrano para llegar a tiempo a retirar a la nena del colegio. Me tomo la línea "D", la verde, porque en subte hago mucho mas rápido que en bondi. Tenía los pies doloridos de tanto caminar y encima estaba re-hinchada por la pronta visita del amigo ese que viene una vez al mes. Me senté tratando de relajarme y en estación Palermo creo suben dos tipos mugrientos, sudados y vestidos con camisas colorinches. Ay dió, juro que esta línea de subte más que ninguna otra es un continuo desfilar de vendedores ambulantes, mendigos y artistas varios, todos uno atrás del otro o a veces varios al mismo tiempo. Pero volviendo al tema, los dos mugrientos se ponen a hablar fuerte imitando a dos gays, en eso levanto la cabeza y... tragame tierra por favorrrrrr!!!. A uno lo reconocí porque fue un ex novio, un vago inútil pero muy hinchapelotas que nunca quiso aceptar que lo mandé a cagar por infeliz. Le juro, me rompía los cocos por mail, se me aparecía de repente en el MSN y me hizo gastar fortunas con sus mensajitos al beeper. No laburaba porque era un inmaduro y mientras tanto vivía de la madre y de la ex mujer, encima se creía un gran artista incomprendido y marginado, y por lo visto no se bajó más de esa nube de pedo. Yo rogaba que no me reconociera, me bajé los lentes por si acaso y me puse a mandar mensajes al Gringo por celular. Sentado a mi lado había un viejo que protestaba por el soez vocabulario de la "obra". Entonces uno de ellos pregona "señoras y señores, esto fue una obra de teatro a la gorra, a ver esos aplausos y esperamos su colaboración". Seh, nada de "por favor" ni "gracias". El encargado de pasar la gorra era el susodicho, y pasa delante mío y justo me reconoce, se me planta delante y me dice "Hola Ale!!" con la voz fuerte pero haciéndose el meloso. Ni me molesté en levantar la cabeza e hice que no lo escuchaba. Me insistió un par de veces más con mi nombre hasta que de repente se zarpó con un "pero que te hacés la fina, ¡forra ­cornuda!". Ahí levanté la cabeza con la mirada fulminante, y juro que si me hubiera dicho una palabrabrota más lo cagaba a trompadas. En ese instante intervino en mi defensa el viejo que estaba sentado al lado mío, que le grita bastante enojado: "Dejá de molestar a la señora, ¡vago! ¡no tenés vergüenza!!". No termina de decir esto que el otro finalmente se bajó de un salto al andén, y en segundos la puerta se cerró y el subte siguió su marcha. El viejo siguió protestando la falta de educación del individuo ese y la gente que estaban cerca le dio la razón; además todos coincidimos que la "obra de teatro" era re-pedorra, de pésimo gusto y ofensiva. Y yo, pasé el papelón del año. Rogaba que el atrevido no se hubiera subido al otro vagón y aprovechara para seguirme cuando llegásemos a estación Catedral, donde tenía que hacer combinación con la línea "E". De última, si la cosa se ponía espesa sabía que tenía de mi lado a la gente de Seguridad del subte, contactos mediante claro. Por suerte no pasó nada, pero juro que no me daban las patas para correr, y llegué justo antes que la puerta principal del colegio se cerrara.

Que quiere que le diga doña Rosa, imagínese si yo hubiera seguido al lado de ese espantapájaros... No, no me lo quiero ni imaginar, por dió!

Bueno, ya estoy mejor del mal rato, me voy a la cocina a ver que preparo de cenar. Sean felices y eviten a toda costa cruzarse con algún/a ex.


.-·*'°§ PörTeñ4 §°'*·-.

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