viernes, 24 de noviembre de 2006

Mea culpa

Por dió, que mal que vengo con las entrevistas laborales esta semana! La verdad es que estoy tan harta que los mandaría a todos al diablo y me hago hippie en alguna feria de artesanos. No sé a cuántas mujeres les pasa lo mismo que yo, pero si hay algo que me revienta soberanamente los gobelines es que me digan que el hecho de tener una hija en edad escolar puede afectar mi rendimiento o mi presentismo laboral. ¡Pero por favor! No soy tan caradura como para postularme a un puesto sin haber resuelto antes el "detalle" de quién cuidará a mis hijos mientras no estoy en casa. A los dos últimos que me entrevistaron, que dicho sea de paso me la quisieron pintar de grandes empresarios y eran dos pedorros, se los tuve que decir en la cara: "Disculpeme, pero con todo respeto le voy a decir 2 cosas: una, tengo referencias de todos mis trabajos anteriores y a todos los puede contactar y preguntar cuántas veces tuve que faltar a trabajar por causa de mi hija. Segundo, si no me queda mas remedio que faltar porque mi hija está enferma, voy a faltar les guste o no". Y despues de este discursito seguro que cuando me fuí tiraron mi Currículum a la basura, y mejor así, a los machistas no hay que darles el gusto de humillarte por unos mangos.

Asi que, no pienso hipotecar más mi vida, mi salud, mis estudios y mi familia por un trabajo. Creo que ya regalé demasiado a las empresas y todo por nada: no pude terminar mi carrera universitaria, me perdí de muchos momentos importantes en la vida de mi familia y sobre todo de mi hijita, y encima el total de mis aportes jubilatorios apenas igualan el valor de un TV de plasma de 21'. Como dice el slogan de la tarjeta de crédito, hay cosas que no tienen precio.

En fin, me voy a mirar los avisos del diario de hoy, sean felices y no sientan culpas.


.-·*'°§ PörTeñ4 §°'*·-.

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