lunes, 20 de agosto de 2007

Pucho, hacete humo

Desde diciembre del año pasado empezó a regir en los espacios cerrados y recintos públicos la prohibición de fumar, y ya era hora de que lo hicieran oficial. Sin embargo, los fumadores siguen fumando, valga la redundancia, yo creo que con más fervor que antes. Nos los libramos de que nos molesten con el humo en lugares cerrados, pero la calle, les digo, es un ahumadero, sumando el humo de los vehículos y las motos. No hay nada más espantoso que estar en la fila del bondi y que el de adelante le entre a fumar mientras espera y te tira el humo y las cenizas en la ropa. Ahí no podés decir nada, estás en un espacio abierto, el aire es libre y cada cual se envenena como quiere.

El otro día pasé por la calle Florida y ahí hice un recuento de todas las veces que estuve en peligro de quedar asfixiada por el humo:
• Esperando que cambie el semáforo.
• Entrando a un kiosco.
• Entre las mesas de la vereda de un restaurante (con este frío...)
• En la escalera a la salida del subte (¿tanta es la desesperación que no podía esperar a salir a la calle?).
• Pasando frente a edificios de muchas oficinas (no se puede fumar en el palier ni en la PB).
• En la parada del bondi.
• Frenta a las vidrieras (¿hay necesidad de echarle humo en la nuca al que está mirando adelante?).
• Dentro de un taxi (y encima el chofer se ofende si pedís que no fume o que al menos no me tire el humo encima...).

Y otra cosa deprimente y de verdad sucia es encontrar ceniza y colillas aplastadas:
• En el palier del edificio u oficina.
• En las macetas de las plantas.
• Dentro de las tazas, vasos, platos o cualquier otro elemento de vajilla.
• En las bandejas de los patios de comida.
• En los sanitarios o lavabos.

En fin, una vez hablaba de la falta de consideración que tiene la gente grande y voluminosa de llevarse por delante a los de menuda talla y contextura. Hoy mi queja va en favor de los que todavía queremos recibir un poco de aire limpio en nuestros pulmones. De nada sirven las campañas en contra del cigarrillo mostrando con lujo de detalles los daños que se producen en el organismo, ni los aumentos de precio, ni el ínfimo margen de ganancia que le producen a los kioskeros o a los distribuidores. Así que pensé, dentro de poco vamos a tener que salir a la calle con una escafandra transparente para poder respirar oxígeno de un tanque, y de paso un enterito tipo astronauta para que no se me quede impregnado el olor el humo en la ropa. Todo para poder tener la libertad de respirar el aire, que se supone, es de todos.

Y ahora me voy a seguir maquetando páginas web, sean felices pero tiren humo pa otro lado.

-·*'°§ PörTeña §°'*·-.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Porteña que te fumaste?

Porteña dijo...

Estimado anónimo:
Pucha, pensé ke había kedado claro ke no fumo... Bueh, por las dudas te lo confirmo: no fumo! :-P
Salu2