domingo, 14 de octubre de 2007

La fiesta (IN)olvidable: DJ Tiesto en Parque Sarmiento



Buendíaaaa! Así me levanté hoy, suerte que en esta foto no se notan demasiado las ojeras.


Como conté en el post anterior, con toda la expectativa sacamos la entrada para la fiesta de DJ Tiesto de hoy (y digo hoy porque el susodicho arrancó "oficialmente" a las 2 de la madrugada) y la verdad es que no sé si volvería a hacerlo otra vez. Qué se yo, me estoy poniendo vieja, el cuerpo no me dá como en otros tiempos para saltar tres horas de corrido. Y a todos lo que me preguntaron les contesto de frente: no, no consumo, y si lo hiciera no vendría a sumar mi mal ejemplo a Internet, hay de sobra.

Un par de horas antes de salir me había comprado un par de zapatillas nuevas, unas Flecha edición Kosiuko color negro (no quedaban colores decentes en número 37) previendo que habría barro y pisotones a rolete, y me daba pena estropear del todo a las LeCoq que llevo al gym. El gringo fue más previsor todavía, compró repelente para mosquitos y se embadurnó hasta los tobillos e hizo lo mismo conmigo. Cuando terminé de producirme para el evento (remera-vestido, calzas, zapatillas y torerita) el gringo opinó que el look me hacía ver "un poco rara" (?). Así que al final cambié las calzas por el jean y a la calle.

Tuvimos que ir hasta Constitución para tomar el 67. Subimos al bondi, le mandé mensaje al ZK (amigazo y compañero de andanzas nocturnas, si lo dejan salir) que ya estábamos en camino. Después de casi una hora de viaje (mierda que era lejos Parque Sarmiento) me llama y me dice que ya estaba en la fila casi al final. Cuando llegamos la fila tenía como 7 cuadras de largo, y esperamos hora y media ahí parados cagados de frío como tres boludos. La fila no avanzaba y la música empezó a sonar. Ya eran la una y cuarto, el ZK decide dar una vuelta por la entrada "a ver que pasa". A los diez minutos me llama al celu y me dice "vengan para adelante antes del control policial y métanse en la fila, si no se cuelan no entran más!". Para ahí fuimos con el gringo y nos separamos, con mi mejor cara de bolú me metí disimuladamente en el tumulto y cual vacas camino al frigorífico pasamos por la entrada. Este ZK es un master, cada día lo quiero más ♥. A mitad del camino me esperaba el gringo que había podido pasar antes que yo y caminamos agarrados del hombro como los ciegos para no perdernos de nuevo en el tumulto. En ese momento pensamos, carajo, pagamos cien mangos la entrada y esto es cualquiera.

Llegó a tal punto el descontrol que a mí me cortaron entrada y al gringo no. Y a partir de ahí, la pesadilla del barro por todos lados. Pero la conchelmonotuerto, cada vez que estreno ropa me toca barro, es un karma. Nos fuimos a tomar un speed+vodka (berretísimo el vodka, parecía kerosene) y mandé mensaje para ver dónde coño andaba el ZK. Al rato largo suena el celu "estoy del lado del coso ese de Marblboro" le alcancé a escuchar y se cortó. Yo no veía un pomo, me pasé toda la noche encerrada entre un montón de espaldas masculinas y femeninas, me quedó el cuello duro de tanto cogotear para no ahogarme. El mundo se pone hostil para un petiso en zapatillas. Después de la espantosa experiencia de atravesar una multitud apretadísima, enyuyada & empastillada, finalmente dimos con el ZK al otro lado de la "pista". Cruzamos más adelante para ir al sanitario (otra experiencia espantosa, suerte que me tocó uno que todavía no estaba hecho un desastre) y ya que no habíamos cenado nos comimos un pancho.



Así quedaron mis zapatillas nuevas y el jean después del evento...snifff

Al ratito todo el mundo empezó a correr hacia adelante y pelaron las cámaras digitales y los celulares. "Ahí está Tiesto!" decían algunos, pero yo no veía un carajo. "Vamos para adelante!" dijo ZK y lo seguimos. Estaban todos como locos, en un momento se treparon por los caños arriba de las carpas y subían por los costados hasta llegar a las cumbreras y ahí bailaban. Por dió pensaba yo, si alguno se cae del lado de la lona no sólo se puede rajar sino que en la caída puede romper un cable y provocar un corto circuito. Con una boludez así empiezan las tragedias. Saltamos un largo rato (para entonces ya había perdido la noción del tiempo), entre globos brillantes y sombreros Superhijitus, la multitud ya estaba totalmente volada y se empezó a poner los lentes . A las 5.20 decidimos volver a casa. Y lo bien que hicimos, porque decían que a las 6 se cortaba la joda e iban a salir todos tipo malón hacia la parada del bondi. El 67 vino enseguida, y ya clareando el día y la ropa embarrada hasta la rodilla llegamos magullados pero a salvo a nuestro hogar dulce hogar. Me dolían espantosamente los pies, yo sabía que las zapatillas de lona no eran una buena elección porque me torturan el empeine y me aprietan en los juanetes.

¿Qué más les puedo decir que no haya dicho acá? Muy buena la música, la gente linda y tranqui dentro de todo, de lo más heterogénea pero que se homogeneizó durante el evento. Sí hay que decir que fue chotísima la organización y el control de acceso. De sólo pensar que en Creamfields puede repetirse todo el quilombo, mmm, me dan ganas de poner en venta la entrada.

Ah, no les conté que el próximo finde me voy con los chicos del trabajo a TRIMARCHI? Jajaja, no sé si serán demasiadas bacanales para este año, pero mientras el cuerpo aguante, allí vamos!



Todas las entradas de eventos para lo que resta del año: Tiesto,
Trimarchi y Creamfields... ¿no será mucho?


Me voy a tomar un paracetamol y meter la ropa embarrada en el lavarropas, sean felices y SIGA EL BAILE SIGA EL BAILEEEEE!

-·*’°§ PörTeña §°’*·-.

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