martes, 13 de noviembre de 2007

Y después de Creamfields...


Aquí estamos, en el día después de la gran fiesta gran. Bueh mejor dicho un par de días después, debido a mis obligaciones laborales no he tenido tiempo de postearles algo fresco. En fin, no vamos a hablar de lo que vinieron hablando todos los diarios del domingo y lunes, porque no soy ferviente adepta a las substancias ilegales. No hay que meter a todos los gatos en la misma bolsa, todos relacionan a la música electrónica con el consumo de drogas, pero si comparamos, corre más falopa en las fiestas de cumbia y reaggetón, asi que no le echen la culpa al punchi punchi, joder!

Para el evento me armé un look muy pendex, con calzas cortas, remera negra y otra encima más larga con capucha y zapatillas negras. Ah, y los lentes rosa. Llegamos temprano, a eso de las 21, para no tener que pasar una cola kilométrica como cuando fuimos a ver a Tiesto. En el largo camino al autódromo arriba del 97 le mandé ochocientos mensajes al ZK y no me había contestado ninguno. Raro che. La entrada era un mundo de gente, asi que otra vez hicimos el operativo "gran colada" y nos unimos a una bandada. Debo reconocer que estuvo todo mucho mejor organizado. Entrábamos por grupos y nos derivaban a las filas divididas en damas y caballeros, donde policías del mismo género palpaban de armas y revisaban mochilas y bolsos. Luego, metros más adelante te chequeaban la entrada. A pesar de que había llovido el viernes y sábado a la tarde, no había barro, seguramente porque casi toda la superficie está asfaltada. Como primera instancia quería conseguir un line-up y comprarme una remera, pero la carpa del merchandaising estaba hasta las manos. Nuuu, olvídalo. Había a la derecha las carpas donde vendían bebidas (cinco opciones combinables entre sí: agua, gaseosa, cerveza, speed y vodka), hamburguesas y empanadas. Después había tres islas enormes con baños químicos, todo vigilado por varios guardianes del orden. Al centro, había dos pilares con esos focos de luz que iluminan el cielo, a los costados dos carpas enormes, las carpas mas chicas "sponsorizadas" y al centro el escenario principal. Nos pedimos dos Speed y nos fuimos ahí. Al poco rato empezó a sonar LSD Sound System, estuvo re-copado. Cuando terminó nos quedamos para el próximo show, y nos adelantamos hasta quedar a pocos metros del escenario. Escuchamos de un grupo que estaba al lado nuestro que a las 12.30 tocaban los Chemical Brothers. Cuarenta minutos antes empezaron a preparar el escenario, mientras un pelado pasaba algo de música. Trajeron una isla llena de aparatos, lucecitas y teclados, todo montado sobre una plataforma ovalada con rueditas, parecía más bien el centro de comando de la nave Galáctica. La multitud, medio apretada a esta altura, empezó a ponerse ansiosa, y se notaba que las pastillas ya habían empezado a hacerles efecto. ¿Dónde catzo andaba el ZK? Subieron los susodichos y empezaron los gritos, empujones tipo oleada, y yo con mi corta estatura no podía respirar. Llegó un momento en el que mis pies no tocaban el suelo. "Lo que se cayó se cayó y lo que se perdió se perdió!" dijo uno al lado mío. Era cierto, si se te caía el celular o la cámara o lo que fuera, ni te molestes en agacharte a levatarlo si no querés terminar aplastada. En un momento no se aguantaba más estar ahí, así que con el gringo hicimos el intento de salir de ahí. Gracias a la ayuda de otros tres que venían atrás, hicimos un trencito empujando todos a la vez para poder salir. Por dió que el camino se hizo largo. Decidimos que era hora de ir a comer algo, asi que fuimos a pedir otro Speed+vodka y unas empanadas, y vimos el espectáculo desde el otro lado del campo, sentados en el pasto. Se levantó un frío espantoso de repente, suerte que habíamos ido con camperas. Nos fuimos pasando de la carpa blanca a la rayada, y ya se veía a los costados a varios sentados en el suelo, solos o en grupos, visiblemente hechos mierda por los químicos. Quién sabe desde que hora estaban. Pintaron las 4 de la mañana y decidimos que era hora de irnos antes que no pudiéramos conseguir subir a un bondi. El ZK no había contestado ni los llamados, y ya me había empezado a preocupar mal. A la salida algún gil giró una valla y todas se calleron empujadas unas por otras, haciendo un efecto dominó. Todos aplaudimos y coreamos "otra veez, otra veez!". En la parada del bondi estuvimos poco más de media hora y los turros pasaban de largo. Para mí que nos vieron las caras de limados y se espantaron. Terminamos tomando un taxi porque no aguantábamos más el frío y el cansancio, y lo bien que hicimos porque en la parada éramos como cincuenta monos.

Increíble la experiencia, mucho mejor que las dos bacanales anteriores, sobre todo porque no hubo barro y todo estuvo mucho mejor organizado. La música, excelente como de costumbre. Me hubiera gustado haber estado más tiempo pero bueh, los años pesan. Y al día siguiente tenía que terminar de arreglar un código HTML que me habían encargado para el lunes a primera hora.

¿Qué pasó con el ZK? Aaah, finalmente apareció el lunes por el MSN, el celular pedorro que tiene se le había quedado sin señal durante el evento y al día siguiente le cayeron tooodos los mensajes. Qué chabón!

Y ahora me voy a seguir arreglando código, sean felices y aguente el punchi punchi punchi!

-·*’°§ PörTeña §°’*·-.

2 comentarios:

Gonzalo dijo...

Excelente artículo.
Me encantó el blog en su generalidad, así también en cada aspecto, como por ejemplo, el contenido, el diseño, etc.
Bueno, espero más notas, estamos en contacto.
Atte, Gonzalo.

Porteña dijo...

Gracias por tu interés! :-)
Salu2