domingo, 27 de enero de 2008

Cronicas de viaje / destino Mendoza (I)

Prometí fotos y detalles del viaje, y aquí están, imágenes y una breve descripción de lo acontecido. Aquí va la primera parte:



Sábado 05/01/08 | 20.15 hs: Salimos de Retiro con mucho entusiasmo, aquí estamos justo unos minutos antes de que el micro de Andesmar arrancara rumbo a destino. Vale la pena el servicio "cama", ansientos muy anchos, almohaditas, mantas para no pasar frío por los aires acondicionados y hasta televisor plasma, y nos sirvieron una abundante cena con vino. Como de costumbre se hizo el clásico Bingo en el que por un número no sacamos la clásica botella de vino.



Domingo 06/01/08 | 08.30 hs: Estamos llegando a la Ciudad de Mendoza. Lo primero que hicimos fue asomarnos para ver las montañas y allí estaban, los picos nevados y un día claro que permitía verlas en detalle. El desayuno también fue abundante. Llegamos a la terminal y de ahí en taxi hasta Las Heras, donde nos esperaban los tíos del gringo.




Lunes 07/01/08 | 10.15 hs: Salimos a nuestra primera excursión hacia Potrerillos. El cielo está limpio, no hace demasiado calor y el día promete ser más que excelente. En el camino cruzamos la zona de Luján de Cuyo, que es donde está la mayoría de las bodegas más conocidas, y hete aquí una foto de los clásicos viñedos en su esplendor.




11.40 hs: Llegamos a Potrerillos y nos instalamos a orillas del lago. No había nada más que una suerte de playa de piedras chiquitas y sin árboles. El sol a esta hora ya picaba bastante y aprovechamos para darnos un chapuzón en el lago, cuyas aguas se hacían más frías a medida que uno se iba metiendo más adentro. Eso sí, el agua era transparente y de un color turquesa cristalino. La calma del lugar era acogedora, y todo era tán bucólico hasta que un grupo de jóvenes que vino en una camioneta se instaló a pocos metros de nosotros con la música a todo volúmen y hablando a los gritos. No digo yo, la gente es estúpida y no tiene paz... Al poco rato levantamos todo y nos fuimos. Recibo un mensaje en el celular desde la oficina: el archivo .RAR que subí al servidor estaba pinchado y debía enviarlo nuevamente. Respondí que estaba en medio del lago y tendrían que esperar a que llegara a la ciudad más tarde. Paramos en una estación de servicio a cargar gas, entramos a tomar una bebida fresca al bar y el gringo después de mirar un poco el mapa nos propone seguir camino hasta San Rafael. Y allí fuimos...


16.30 hs:
Llegamos a San Rafael, paramos a cargar gas nuevamente y pude sacar foto al típico monumento en la entrada a la ciudad. Aprovecho para entrar en un cyber y reenviar el famoso archivo .RAR que por suerte viajó conmigo en el MP4. En la oficina de Turismo nos atendieron estupendamente y a la salida se nos vinieron al humo una suerte de "promotores" de alojamientos varios (deptos, casas, cabañas y similares) con fotos y tarifas cuyos costos se podían conversar y regatear. Recogimos toda la información (uno nunca sabe) y luego salimos de la ciudad camino a la zona del Atuel.



18.15 hs: Después de mirar y averiguar en varios campings a orillas del río, nos decidimos por uno que parecía bastante completo, con pileta, despensa y parrilla, y que además no era muy caro. Ahí el gringo armó la carpa y mientras él dormía una siesta, Sofía y yo nos pusimos la malla y nos fuimos a la orilla del río. Lamentablemente el agua estaba muy fría y tampoco podíamos meternos más de medio metro de la orilla, pues la corriente era muy fuerte y el suelo era demasiado rocoso. Cuando la pileta se desocupó (había dos señores muy, pero muy gordos, que casi ocupaban la mitad de la superficie de la pileta) aprovechamos para zambullirnos y ahí estuvimos jugando un buen rato hasta que se hizo hora de merendar. Nos cambiamos, fuimos a comprar unos jugos de manzana y nos apostamos cerca del río para contemplar mejor el paisaje. Cerca de las 21 hs salimos para ir a cenar a la ciudad. Paramos en una parrilla en la que comimos muy bien. Como Sofía estaba ya muy cansada (eran casi las 23 hs cuando salimos) decidimos volver directamente al camping. A mitad del viaje nos hicimos a un costado del camino, apagamos todas las luces del auto y salimos para ver el cielo nocturno. Las estrellas eran tan grandes y brillantes que por un momento no parecía ser el mismo cielo que el de Buenos Aires, no; éste parecía uno de esos cielos típicos de película espacial. El cielo estaba tan limpio que creo que hasta Plutón se podía ver. Un espectáculo único.

Seguimos en la próxima, porque ya es hora de irse a dormir, sean felices y hasta mañana

-·*’°§ PörTeña §°’*·-.

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