martes, 29 de enero de 2008

Cronicas de viaje / destino Mendoza (II)

Continúa el relato de viaje con sus fotos (click para ampliar):



Martes 08/01/08 | 8.34 hs: Me despierto y salgo a tomar aire fresco. Dormí bastante intranquila porque se había levantado un fuerte viento. Aproveché para sacar algunas fotos. Lo que más odié fue tener que bañarme en esas duchas donde los insectos y arañas de todo tipo y calibre se colaban sin pudor. Al poco rato se despierta el resto de la familia, y como en la despensa del camping no había nada decente para desayunar, salimos a caminar a la próxima despensa que quedaba a medio kilómetro. Compramos chocolatada Sancor, unas medialunas y nos sentamos a la orilla del río a desayunar. Volvimos rápido para levantar la carpa, guardar todo en el auto y seguir rumbo a Los Reyunos antes que el sol se hiciera más fuerte. En el camino paramos en una suerte de feria donde vendían toda clase de artículos regionales, entre ellos el afamado "vino patero", del cual el gringo compró algunas botellas. Lo probamos y la verdad estaba muy bueno.



13.40 hs: Llegamos a la represa de Los Reyunos, en la entrada nos reciben amablemente y nos indican que hay un restaurante en la sede de la UTN. Allí vamos, el lugar era súper coqueto y tenía una vista maravillosa al lago, desde donde se podían ver las tirolesas, los catamaranes y las canoas. Mientras esperamos el pedido, sacamos fotos y nos divertimos viendo a los que se tiraban por la tirolesa más larga, que cruzaba el lago. Al rato nos traen los sándwiches de lomito, que resultaron ser tan exquisitos como abundantes. El calor ya se hacía sentir, aunque se podía estar fresco a la sombra. No nos permitieron dejar el auto en la sede (muy fea la actitud del cuidador, auque ése sea su trabajo, porque sinceramente nos echó fly) así que tuvimos que moverlo y dejarlo bajo un flaco arbolito cerca del camping. Nos pusimos las mallas y bajamos a ver qué actividades se podían hacer. Optamos primero por un paseo en canoa por el lago, aunque la verdad que a los pocos minutos ya nos dolían los brazos de tanto remar. Aquí también el agua era cristalina y de color turquesa. Reinaba el silencio y de vez en cuando saltaba un pez fuera del agua (creo que eran truchas). Luego de remar dimos un paseo en catamarán y después sí, nos metimos al lago en una zona donde había una explanada por donde bajan los trailers con botes, porque era segura y yo al menos hacía pie. Paramos en el kiosco a merendar leche y tortitas antes de partir rumbo a Mendoza. Pese a que salimos temprano llegamos a Tunuyán cerca de las 22 hs y estábamos todos muy cansados, así que decidimos parar en el Hostal del Sol, uno de los dos hoteles que hay en el centro de la ciudad. Nos atendieron muy bien, la habitación era acogedora, limpia y tranquila, no nos tomó mucho tiempo quedarnos profundamente dormidos.



Miércoles 09/01/08 | 08.00 hs: Nos levantamos bien temprano para bañarnos, desayunar y pedir alguna referencia turística cercana. Nos recomendaron visitar el pueblo del Manzano Histórico, allí donde el Gral. San Martín se encontró con el Cnel. Olazábal en su viaje de regreso desde Guayaquil. La mañana era fresca y el paisaje muy verde. No nos tomó mucho tiempo llegar al pueblo.




10.30 hs: El pueblo era modesto y todo tranquilidad, como la oficina de Turismo todavía estaba cerrada aprovechamos para recorrer por nuestra cuenta el Parque del Manzano, el mini-jardín botánico (en donde avistamos un cerdo salvaje), el arroyo, la estatua Conmemorativa del encuentro y un criadero de truchas que abría por la tarde. Decidimos seguir un poco más arriba de la montaña pero temiendo que el auto se nos apunara, nos detuvimos al costado del camino a estirar las piernas y bajamos a la orilla del torrentoso arroyo.



12.45 hs: Pese a que el sol estaba fuerte, el aire era fresco pues el agua estaba helada. Nos sentamos al costado de las rocas y allí fue donde tuve la ocurrencia de llenar mi taza de agua fresca y beberla a la salud de la montaña. Era reconfortante aunque tenía demasiado gusto a "piedra" (a la noche lo lamenté, porque la pureza del agua actuó como el mejor de los purgantes). Abundaban las flores silvestres, entre ellas esta hermosa rosa, y otras de capullos violeta y ramilletes blancos. Se hizo la hora de almorzar, volvimos al pueblo a comprar sándwiches y empanadas, y nos fuimos al parque a hacer un picnic.



15.00 hs: Luego de deambular paramos un rato en el Arroyo Las Pircas, que separaba el parque del camping Municipal. Allí nos apostamos para intentar hacer una siesta, hacía tanto calor que intentamos meternos al agua pero también estaba helada. Luego fuimos a visitar el criadero de truchas, en donde mostraban las distintas etapas de la cría de este pez de la familia de los salmónidos (llamada Arco Iris por los colores que irradian las escamas), cuyos fines son promover la pesca deportiva en los diferentes lagos de la región. Lo que no sabía era que una trucha adulta podía llegar a pesar 6 kg o tal vez más. Nos llamó la atención ver que a algunas les faltaba una parte de la aleta espinal o de la cola, nos explicaron que entre los machos cuando están en celo suelen atacarse y morderse. De ahí nos fuimos bajo los árboles para pasar la tarde haciendo siestita a la sombra. El pueblo ya estaba más concurrido por turistas que pasaban o volvían de excursiones. A medida que transcurría la tarde el cielo se iba oscureciendo por negros nubarrones y amenazaba caer una tormenta, pero pasó de largo y el sol volvió brillar el resto de la tarde. Vimos finalmente el retoño del manzano original que dió origen al pueblo, y también otro retoño del no menos famoso pino de la batalla de San Lorenzo (que también libró el Gral. San Martín, pero en Santa Fé). Arrancamos temprano el camino de regreso y llegamos a Mendoza ciudad a la medianoche.

Jueves 10/01/08 : Nos dedicamos a descansar, comer bien, ir al cyber y visitar algunos parientes no lejos de la ciudad.

Todavía queda mucho más por contar, pero será mañana. Sean felices y buenas noches.

-·*’°§ PörTeña §°’*·-.

No hay comentarios.: