martes, 13 de mayo de 2008

Desde afuera

Así es, doña Rosa, hay etapas que por muy lindas que sean, en algún momento se tienen que cerrar para dar lugar a otras. Hoy se cumplió un ciclo de trabajo, con algunas penas y no pocas glorias. Y justo hoy martes 13, parecía una grotesca burla del destino. A todos nos cayó como un balde de agua fría, pero analizándolo fríamente, valga la redundancia, cada cual hace lo que cree que es mejor para conservar o salvar su empresa, y esa decisión es totalmente comprensible. Se cerró un ciclo, pero yo estaba preparada para la noticia, por lo tanto no me siento mal. Sólo me apena la gente que dejo, un equipo exelente, todos muy talentosos en lo suyo y muy buena gente en lo personal.

¿Casualidad o destino?
No vamos a desmitificar a las brujas porque yo misma lo soy, y fuera de broma, estaba preparada para lo que iba a venir. Como conté en varias ocasiones, durante el embarazo de mi hija fui bendecida con el don de tener sueños en los que se me anticipaban, en forma figurativa, cosas que sucederían en el corto plazo o que ya se habían desencadenado. Yo no lo llamaría exactamente premonición, yo creo que es mas bien un mensaje en la mente de una persona extremadamente sensible que percibe señales de su entorno pero está muy ocupada como para detenerse a analizarlas e interpretarlas en el mundo real. Fue así: el viernes soñé que era testigo casual de dos accidentes mortales, ambos ocurrían en la calle pero no al mismo tiempo. Al primero se lo lleva por delante un auto; el segundo se cae y, literalmente, pierde la cabeza. Pucha digo, nunca jamás fuí testigo de accidentes así, ¿por qué justo en un sueño? Pero ahora me cierra. El primero fue la anticipación de mi despido, que surgió a raíz de un "choque" (ideas, quejas y video), el golpe fue seco, sin ningún preaviso, tan rápido que dejó a muchos totalmente sorprendidos.
Ahora bien, todavía me llama la atención el segundo accidente, y se merece un análisis más detenido, por lo menos para estar preparada para lo que vendrá. Por suerte, ahora voy a tener tiempo suficiente para hacerlo.

La vida es bella
Aún así, ladies and gentlemen, la vida es bella, pese a todas las chotadas que puedan llegar a surgir. Tuve el coraje para torcer mi destino y la fuerza suficiente para salir victoriosa de muchas batallas de la vida diaria, por lo tanto, situaciones como ésta no hacen mella en mi orgullo. Por eso, no quiero lágrimas, no quiero lamentos ni puteadas. No me siento una inútil ni siento que fallé poque llegué hasta aquí y soy lo que ahora soy gracias a que muchos confiaron en mí. Por otro lado, siempre hay algo mejor esperando más adelante en el camino, así que ahí voy, caminando a paso largo con mis zapatillas a cuadritos, la mochila rosa a la espalda y el MP3 al mango.

Y a partir de ahora...
... este Blog va a volver a tener una actividad sostenida: ideas, proyectos, diseño y otos yuyos. A cortísimo plazo, ya tengo tres proyectos concretos; primero: terminar el diseño de mi sitio oficial, con mi portfolio al día. Segundo, prepararme para el parcial de matemática, que veo muy jodido. Tercero, ir a la peluquería, estas mechas desordenadas ya me tienen cansada. Ven que cuando uno se pone a pensar, siempre hay muchas cosas por hacer.

Y ahora me voy a dormir, sean felices y no me extrañen, que yo sigo siempre acá.

-·*’°§ PörTeña §°’*·-.
_

2 comentarios:

Abel R. dijo...

De piedra me has dejado.

Y no por tu inoportuno despido, tus premonitorios sueños o tu buen hacer con las letras.

No.

De piedra me has dejado por tu valor, tu coraje, tu forma de afrontar los problemas que vienen y van en esta vida, tu optimismo y tus maneras de enfocar la vida.

Sólo puedo desearte lo mejor, mostrarte mi afecto desde aquí y decirte que eres un ejemplo a seguir. Lamento no poder conocerte personalmente, pero con ganas me quedo.

Un beso.

Porteña dijo...

Abel,
Muchas gracias por la buena onda y la honestidad! Te mando un gran abrazo desde algún lugar de Buenos Aires.

-·*’°§ PörTeña §°’*·-.