martes, 9 de junio de 2009

Pensando en dos ruedas

Todos saben lo beneficioso que es el ejercicio al aire libre, caminar, correr, andar en rollers o en bici. Si el fin de semana está lindo, las plazas y parques están atestadas de gente tratando de circular todos al mismo tiempo (porque encima, en estos tiempos que corren, parece que pedir permiso o ceder el paso es sinónimo de debilidad de carácter). Pero, ¿qué pasa cuando necesitamos trasladarnos a diario, por trabajo o estudio, sin que se nos vaya una fortuna en pasajes, sumado a la escasez de monedas? Pues entonces, recurrimos a la vieja y querida bici. Siempre y cuando no diluvie, es uno de los métodos más sanos, rápidos y ecológicos de trasladarse.

Hoy por ejemplo, hice un viajecito hasta la City porteña por trámites. ¿Pueden creer que estuve casi media hora dando vueltas, buscando un lugar mas o menos seguro dónde amarrarla? Las calles lamentablemente son estrechas y casi no tienen postes, en la peatonal corrés el riesgo que te roben los accesorios (sí, se roban los asientos, manubrios, pedales, y todo lo que se pueda sacar) y si preguntás en los estacionamientos todos te quieren cobrar. ¿A nadie se le ocurrió pensar que si se propician más facilidades para aparcar bicicletas, e incluso motos, habría menos autos circulando y por ende, el tránsito no sería tan caótico? Ése es un tema. El otro tema, son los automovilistas, taxistas y colectiveros que están muy creídos de la superioridad de sus vehículos y por eso tienen derecho a encajonarte contra el cordón de la vereda (aún a riesgo de hacerte perder el equilibrio, que te caigas y te rompas algún hueso), no cederte el paso, tirarte a la cara el humo del caño de escape, y circular a toda velocidad sobre las bicisendas.

A mí la bici no solo me lleva a cualquier parte, también me ayuda a mantener los reflejos, me tonifica los músculos, me divierte, me despeja la mente y es uno de mis métodos preferidos para hacer Brainstorming (el otro es lavar los platos). Así que, si tenés una idea rebelde en la cabeza, andá a dar una vuelta y después me contás.

Que no me vengan con lecciones esos ecologistas conchetos, que ellos se trasladan en lujosas 4x4, son hiperconsumistas y malgastan recursos tales como el agua potable y la electricidad. Ah, pero son socios de Greenpeace. Por dió, seamos honestos...

Y ahora los dejo, sean felices y no se olviden que la propia energía es la más ecológica de todas.

,-·*’°§ PörTeña §°’*·-,
_

2 comentarios:

Carlos dijo...

Como me gustaria verte desnudita mami

Porteña dijo...

Por dio... a estos pajeros me los manda Cumbio! estoy segura!