martes, 18 de mayo de 2010

De coloquios, soliloquios y narcolepsias

'Sunlight' by alex2bur - stock.xchngEsta escena sucede en un bar, uno de esos típicos encuentros post-chat. Luego de hacer la ficha personal de rigor, se me ocurrió decirle lo siguiente:
–Contame algo de tu vida.
–Ehmm... no sé qué te puedo contar...
–Pero, ¿no conocés tu vida?
–Sí, ¡obvio!
–¿Y no tenés nada para decir?
–Nunca me pasa nada interesante. Laburo, voy a casa, miro la tele... ehmm...
–Bueno entonces, contame alguna historia.
–¿¿Lo qué??
–Nah, ta bien, no importa. Bueno, es hora de irme, cualquier cosa nos hablamos. ¡Bye!


A esta altura de mi vida puedo dejar pasar muchas cosas a los hombres, pero hay dos cosas que para mí son imperdonables: que tengan las uñas sucias y que no sepan hablar. Me ha pasado infinidad de veces de tener que remarla sola durante toda la velada, mientras el caballero sólo tenía un propósito bien definido: ver qué tan buena estaba yo. En fin, a ese lacónico lo saqué de mi lista de contactos, lástima porque tenía una linda sonrisa :-/

Pero también me pasó sufrir el otro extremo. Una vez estuve dos horas y media con un tipo que hablaba y hablaba como un loro sin parar. Yo traté de mechar palabras en ese monólogo pero no tuve éxito, el flaco no me dejaba. Me hizo un detalle inconexo de los últimos capítulos de Lost y Dr. House, y no me acuerdo que otras dos series más que yo ni veo porque rara vez miro televisión. Resultado: sufrí un bochornoso ataque de narcolepsia. Y demás está decir que a ese también lo saqué de la lista... :-D

Lo raro, hoy día, es encontrar un hombre que sepa narrar (bueno sí, también se puede extender a las mujeres, pero ahora no es el caso). Son muy pocos los hombres que tienen ese don de hablar y atraparte con las palabras aunque te estén contando cómo fue su día de trabajo, o un capítulo de esas series yankis, incluso hasta una nueva palabra encontrada en la Wikipedia. Esos con los que se establecen diálogos de horas, intercambiando impresiones, coloquios a paso lento y sin prisa. O no. O un coloquio que se transforma lentamente en soliloquio y aún así sigue siendo fascinante. Ningún tema es tabú, ninguna opinión personal hiere la sensibilidad del otro, ningún silencio es agobiante. ¿Quién no se enamoraría de un tipo así? ♥_

Y ahora mejor que me vaya a trabajar, sean felices y les digo que los únicos monólogos que me pudieron toda la vida fueron los de Tato Bores.

,-·*’°§ P0rTeña §°’*·-,
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Coloquio: Diálogo o conversación entre dos o más personas [definición de la RAE]
Soliloquio: Monólogo, reflexión en voz alta de una sola persona [definición de la RAE ]
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3 comentarios:

Oscar Ruben Amarilla A. dijo...

sin animos a parecer soberbio (si soy soberbio) necesitas hablar conmigo, te espero de lunes a viernes en Lima 133 te invito el cafe (hay wifi) te mando un beso

Oscar Ruben Amarilla A. dijo...

jeje no me aguante! igual la invitacion sigue en pie, estoy de 9 y 30 a 20 horas. besos

Porteña dijo...

Ok, gracias! Salu2